Find An Allergist / Immunologist | Pollen Levels | Journal of Allergy and Clinical Immunology | Annual Meeting  
Contact    About AAAAI   

Search   
Patients & Consumers
Conditions

En Español

Find an Allergist / Immunologist

Just for Kids

New Research

Parent Resources

Pollen Levels

Publications

Real Life Stories

Request a Speaker

School Tools

Seniors

The Virtual Allergist™

Treatments

Videos


Allergy & Asthma Issues
 SOBRE LA ALERGIA Y EL ASMA

El asma y los deportes de invierno

Ya sea que se esté preparando para competir en los Juegos Olímpicos de Invierno del 2010 o haciendo deportes de invierno por cuenta propia, la broncoconstricción inducida por el ejercicio (BIE) no debería forzarlo a ser mero espectador de sus actividades deportivas favoritas.

La BIE se produce cuando los tubos que llevan el aire hacia dentro y hacia afuera de sus pulmones se angostan con el ejercicio y causan, así, los síntomas del asma. Se estima que unos 300 millones de personas en todo el mundo sufren de asma, según la Organización Mundial de la Salud; en el caso de muchas personas, el ejercicio intenso puede empeorar las cosas. Algunas personas que tienen BIE pueden no tener asma en circunstancias normales, y algunas personas que padecen de alergias también pueden tener problemas al respirar durante los ejercicios.

Síntomas

Los problemas de respiración de BIE generalmente comienzan dentro de los cinco a veinte minutos de los ejercicios. Los síntomas incluyen sibilancia, opresión en el pecho, tos, disnea y, muy rara vez, dolor en el pecho.

Desencadenantes

Quienes padecen de BIE son sensibles a las bajas temperaturas y al aire seco. La nariz calienta y humidifica el aire, pero durante la actividad física las personas respiran a través de la boca. Esto permite que el aire frío y seco llegue a la parte inferior de las vías respiratorias y pulmones sin pasar a través de la nariz, y ello desencadena síntomas de asma. Los contaminantes del aire, los altos niveles de polen y las infecciones respiratorias virales también pueden ser desencadenantes. La aparición de síntomas con el ejercicio también se puede deber a que usted esté fuera de forma, tenga alergias nasales muy poco controladas o problemas en las cuerdas vocales.

Diagnóstico

Para empezar, un alergólogo/inmunólogo pedirá su historia médica, hará una evaluación de la respiracíon (espirometría) y hará un examen de seguimiento de la tolerancia al ejercicio. Si la evaluación de respiración señala un potencial asma, su médico podrá optar por darle un fármaco para inhalar. Si los resultados del test de respiración mejoran luego de inhalar el medicamento, entonces es más probable el diagnóstico de asma.

Si su examen de respiración es normal, el médico podrá requerir un test adicional llamado test de broncoprovocación. Para este test, deberá hacer ejercicio. Tanto antes como después del ejercicio, su médico evaluará la cantidad de aire expelido por los pulmones con un test de espirometría. Si usted exhala aire con menos energía luego del ejercicio, entonces, el problema puede ser BIE.

Tratamiento

El primer paso es desarrollar un plan de tratamiento con su médico. La BIE asociada con asma más generalizada se previene con medicamentos de control tomados regularmente o tomando medicamentos antes del ejercicio. Cuando se producen los síntomas de BIE, estos pueden ser tratados con medicamento de rescate.

Además de los medicamentos, los ejercicios de precalentamiento y enfriamiento pueden prevenir o reducir los síntomas de EIB. Es una buena idea limitar el ejercicio si tiene una infección viral cuando las temperaturas son bajas o cuando los niveles de polen y polución del aire están elevados.

Actividades recomendadas

El objetivo de un plan de tratamiento de asma es mantener los síntomas bajo control para que usted pueda disfrutar haciendo ejercio o actividades deportivas. No obstante, hay algunas actividades que son mejores para las personas con BIE. Por ejemplo, los nadadores están expuestos al aire cálido y húmedo que no suele desencadenar los síntomas de asma.

Caminar, pasear en bicicleta y las excursiones a pie son también buenas actividades deportivas para las personas que padecen de BIE. Los deportes de equipo que requieren explosiones cortas de energía, como el béisbol, el fútbol americano, y el atletismo de pista y de campo, tienen menos probabilidad de provocar síntomas que los deportes que requieren actividad continua como el fútbol, el baloncesto, el hockey sobre césped o las carreras de larga distancia.

Las actividades de clima frío, como el esquí de fondo y el hockey sobre hielo tienen más probabilidades de empeorar los síntomas, pero con un diagnóstico y tratamiento apropiados, muchas personas con BIE pueden participar y destacarse en casi cualquier deporte o actividad.

<back>



© 1996-2010 · All Rights Reserved · American Academy of Allergy Asthma & Immunology
Disclaimers and Contact Information · Site Map